En la experiencia de vivir, existen resultados deseados y no esperados, aprendizajes y silencios, aciertos y desiertos. Estar en el presente, entonces, implica vivir en cada encuentro, momento e instante, entre el amor, el sexo, el odio y la locura. En este acto tan complejo y diverso, expreso cada verso, porque nacen y crean, recreando aquello que en mi recuerdo habita o quizás en esa fantasía con la que trato de resignificar la vida.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Razón y delirio
Me provocaste y saciaste en tu labios,
me tomaste la mano mientras ellas sudaban ansiosas,
me susurraste y enseñaste a marcharme
temiendo no ser.
Me hiciste sentir, vivir y morir
así fue todo también.
Describí junto a tu mirada el eterno deseo por hacerte gemir,
por quitarte la ropa y perseguir la ruta del perfume en tu cuerpo,
por saciarme de tus caricias y besos,
por las palabras que nacían silenciosas.
Me enseñaste a sentir como vibran de intensidad hasta mis huesos,
el dolor más intenso y la anestesia de un si,
me dejaste profundas e ingentes alegrías,
tantas que hoy se salen a buscarte las profundas codicias
de mil versos que nacen solo por ti,
como la razón y el delirio de amar y sufrir.
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