en medio de confesiones
siempre tan distintates
en un susurro tan palpable
una promesa que espera
que el tiempo avance.
Has sabido mantener el fuego
sin tocarme
como aquel instante
donde me pediste esperarte
y sabiendo mis debilidades
tu toalla callo al mirarte
sabias que me rendiría
a tus desmanes
y aun así huiria como un cobarde.
Desde entonces has sabido
como encontrarme
entregando tu atención y tus detalles
entre tus piernas y mi coraje
prometiendo lo que sembraste
y que mantienes con vida
en un silencio que nos grita
"es hora de amar la vida
y dejar que alguien te ame".
















