Uno sabe que ha amado la vida
cuándo la vida pasa en un segundo
y un segundo es toda una vida.
Decoloro el desconsuelo
escribiendo quimeras en ausencias
entre el eximio recuerdo
del consuelo descubierto.
Entre mis tratados el sentir
se ha exiliado
se fugan errante hacia un éxodo
desplazando el lenguaje
de una piel austera
y los versos que prometiera.
En esa linea quiero
ver los colores de la noche
danzar entre las estrellas
colorear las sombras y visiones
los abstractos movimientos
de unas pupilas psicodélicas
amar el cáliz de una luz eterea
mientras abro lentamente sus piernas
beso sus pezones y los senos
de una mujer eterna
quien bajo unos labios entre abiertos
su pubis humeda y su alma recta
siente el amor profundo
que una vez prometiera.
















