Si tan solo me miraras
con los ojos del amor
y no con el dolor,
quizás verías la honestidad
de cada latido que te nombra.
Si tan solo me amaras
dejarías de jugar con el amor
y seriamos libres
como el agua
que en la mañana
recorre tus caderas
y embriaga a mi alma.
-Erick Bravo

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