porque sabes que prefiero
el calor de tus besos,
el olor de tu cuerpo,
tus caricias, tus tiempos y tactos.
No me preguntes si he desayunado,
o si esta noche he cenado,
pregúntame si deseo morder
tus muslos o labios.
Recuerda que me gusta:
redescubrirme en tus ojos,
besarte en lo profundo y despacio,
con pasión, lenta y silenciosamente,
saboreando la miel de tu sexo en mi rostro,
tu cuerpo mojado.
Suéñame despierta
prendida de mis labios,
prendida de mis labios,
guarda vigilia
cuando no me tengas
quizás en tus brazos,
cuando no me tengas
quizás en tus brazos,
porque por ti doy todo
y soy todo gracias a ti,
y soy todo gracias a ti,
como el mar en la arena,
como un eclipse sagrado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario