En mi vida he distinguido
mujeres que me han enseñado
amado
odiado
-abandonado.
Mujeres
de las que he huido
querido
olvidado.
En este camino
he sentido
almas enamoradas
que han preferido
el silencio y la distancia
a confesar sus ocurrencias.
He leído líneas
versos sueltos
de los que me han borrado
pero aún así
me inmortalizan con destreza.
Ahora
que soy las cenizas
de un fuego consumado
escribo como prueba
recordando aquel pasado
que sin quererlo se confiesa.



