de odiarme, de alimentar tus miedos
te buscaría en la tarde
cuando cincelada me embarga
el alfiler de la media noche
en el suspiro que teje
en el suspiro que teje
el recuerdo de tu belleza en mi alma.
Frágil es la ausencia,
distante, lejana,
que juzga
que juzga
lo que no hemos hecho
lo que incendiamos
lo que incendiamos
al amar cada palabra.
En el impulso de tu distancia
tu distancia y un espejo
comulga irrigando en tu boca
tu boca y tu palabra
tu tiempo y su forma
tu tiempo y su forma
el abrazo que me ama
y que un día me amara.
Numerosas veces vinieron
olas sin vientos
tiempo sin verlo
esmeraldas que guardan
hechizos de oido en versos
emblemas del alba
ópalos en la cicatriz del tiempo,
luz y oscuridad sin tregua en el alma
vida y silencio de un poeta
impulso de un cometa
día y noche
ardua lucha espesa
dentro y fuera
olvido que tampoco encuentras.

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