y en ella veo el paso de los años,
la memoria de sus heridas.
Soy parte del tiempo
que como todo, va perdiendo,
su presencia en la vida.
Ya no contemplo jugar a las damas chinas,
en el ajedrez la reina me hizo trizas,
ya no tengo mas que mis propias cenizas,
una braza que arde sin medidas.
Soy los zapatos rotos que no miras
el recuerdo de una luz perdida,
el sonido de un eco que se pierde
en la distancia desconocida.
En la piel conservo las marcas de la vida
heridas que se retratan en mi cuerpo,
son sabias reflexiones que en mi alma cicatrizan
y en el tiempo quedaron aguardando
las cosas que quizás nunca terminan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario