Amarte fue siempre una oportunidad
para sentir nuestras almas,
nuestros cuerpos sin equipaje.
Amarte fue un latido constante,
desde que te robe un beso aquella tarde.
Amarte fue derrumbar mil miedos
y aún así aferrarme, al amor que nacía de tu parte.
Amarte ha sido una alegría, una tristeza y un suspiro,
y aún así hoy suplicó que me ames.
Amarte es entender que ya no estás,
y aún así encontrarte en cada noche, en cada tarde.
Amarte, aún cuando ya no me leas,
No me escuches y no me ames,
será por siempre un verso que yo ame.
Hoy suplico a los cielos por volver a encontrarte,
aun cuando sientas el deseo, de que ya no te halle,
mi amor por ti es más grande.
Aun cuando haya muerto cada noche,
desde aquel momento en que te marchaste,
renazco en cada mañana, solo para buscar la fuerza
que me permita reconquistarte,
aún cuando mil veces tú sientas el deseo de olvidarme.
-EB.
No hay comentarios:
Publicar un comentario