En la experiencia de vivir, existen resultados deseados y no esperados, aprendizajes y silencios, aciertos y desiertos. Estar en el presente, entonces, implica vivir en cada encuentro, momento e instante, entre el amor, el sexo, el odio y la locura. En este acto tan complejo y diverso, expreso cada verso, porque nacen y crean, recreando aquello que en mi recuerdo habita o quizás en esa fantasía con la que trato de resignificar la vida.
lunes, 24 de febrero de 2020
13 de febrero
Fue un crimen de 13 de febrero,
las palabras sirvieron
perfectos argumentos,
una herida en el pecho,
que vio morir la luz en su cielo.
Fue un daño colateral
que se detuvo sin tiempo
una pálida urgencia,
el grito de un corazón muerto,
el clamor de un abrazo,
y un adiós sin reparos, sin remedios,
sin ninguna contemplación ni tormento.
Dio gracias a la mujer que amo
porque fue la más fuerte suma de latidos,
destilo el veneno y lo tomo como vino,
así sucumbió su amor
-reviviendo a un hombre perdido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario