En la experiencia de vivir, existen resultados deseados y no esperados, aprendizajes y silencios, aciertos y desiertos. Estar en el presente, entonces, implica vivir en cada encuentro, momento e instante, entre el amor, el sexo, el odio y la locura. En este acto tan complejo y diverso, expreso cada verso, porque nacen y crean, recreando aquello que en mi recuerdo habita o quizás en esa fantasía con la que trato de resignificar la vida.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Pequeña cinta transitoria
¿qué marcas en la virginal hoja?
la pasión de nuestra historia,
la señal envuelta en horas.
Tintineo que retumba
cuando el estribillo
sin pena y sin deshonra,
-sin moral,
te toma y te rosa.
Ancla tus uñas y tus dedos,
tú parpado y tú memoria,
que presuntamente
-existe alguien.
en la distancia te deshoja.
Conjunto de vocales
-amantes.
palabras resonantes,
consonantes que desnudan
tu lírica insaciable.
Tú que has recorrido
en la mente del poeta,
los vicios y las penas,
los amantes y el amor,
el odio y la tristeza
el asfalto y la vegetación,
la ansiedad y el desamor,
la alegría y la esperanza,
la conquistas en la pasión,
y el olvido de cintos,
muchos más que dos.
Maquina de mi mundo,
puño que se expresa,
en los días, las noches, las quimeras.
Pequeña cinta transitoria
¿qué marcas en la virginal hoja?
serán los cuentos de un hombre
que en su memoria no marchita el amor
ni la esperanza que lo asombra.
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