Puede que estas lineas
no le apetezcan a tu mesa,
que el cansancio de la libertad
secuestre tus instintos e ideas.
Puede que el ruido
de los rumores en tu cabeza
ensordezcan la dulzura
de mis poemas.
Puede que ya me hayas olvidado,
que hayas encontrado un nuevo amante,
o que seas tu la amante de algún suspiro.
Ahora todo es claro,
aunque yo te piense,
aun cuando yo me muera
y aun así no pueda verte,
tu sonreirás porque tu mente:
ya no me invoca,
ya no me espera,
porque tu boca,
besa otra sombra.
Ahora todo es claro,
porque mis lineas
han conquistado tus ojos negros,
y con ellos escribí mis versos,
porque soy yo quien mete sus manos
debajo de tu ropa.
Yo quiero ser quien te ame y te desborda,
en medio de las hojas
entre la medicina que provocas
en el agua que hace hervir mi cuota
de olvido y de sombra.

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