En la experiencia de vivir, existen resultados deseados y no esperados, aprendizajes y silencios, aciertos y desiertos. Estar en el presente, entonces, implica vivir en cada encuentro, momento e instante, entre el amor, el sexo, el odio y la locura. En este acto tan complejo y diverso, expreso cada verso, porque nacen y crean, recreando aquello que en mi recuerdo habita o quizás en esa fantasía con la que trato de resignificar la vida.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Ayer
Fui un pecado en sus labios,
un deseo en su boca,
un objeto prestado,
la pasión que devora,
su sexo y su amante.
su cuerpo y su carne,
el tibio sabor en sus piernas,
el calor de unas horas.
Fui el brillo en sus ojos,
sus lágrimas y su ausencia,
sus manos obscenas,
la furia en sus gemidos,
el calmante que suplía
la distancia y el deseo.
-Y en tu voz, con la cual sentía que te venías en un devenir,
entre las complejidades de astutas ansiedades,
entre orgasmos e instintos salvajes que sin pensarlo nos devoran.
... y el amor que hoy nos sobra?
-A él debemos aquel instante en que fuiste y fui,
lo que hoy no se nombra.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario